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Lo más friqui que vas a ver hoy es este microTetris

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El micro-Tetris no es el invento del siglo y su espectacularidad no va a acaparar las portadas que el famoso viaje de los neutrinos, pero es muy divertido de ver. Una universidad holandesa lo ha conseguido atrapando 42 micro esferas de cristal con un diamétro de 0.001 milímetros -un micrómetro- dentro de un área de 25 x 20 μm. Las piezas de cristal se mueven con un ordenador y si los científicos pueden hacer eso con algo que han creado, ¿qué no podrán hacer con tus mitocondrias? (más…)

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Masters of Tetris

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Lo que estáis a punto de ver es el trailer oficial de Ecstasy of Order: The Tetris Masters, un documental programado para el próximo año que se centra en la búsqueda del mejor jugador de Tetris del mundo mientras se preparan para competir en el Campeonato Mundial de Tetris. “Desde los días de Thor Aackerlund y su histórica victoria en el Campeonato Mundial de Nintendo de 1990, hasta el presente y la puntuación “Max-Out” de Harry Hong, este documental es una crónica experta de dos décadas de maestría en Tetris“. Y yo me pregunto, ¿será en 3D? (más…)

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La unión de Tetris y Minecraft es el fin de tu vida social

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Ni el anunciado modo hardcore de Minecraft, ni el modo aventura de la actualización 1.8 ni pollas en vinagre. A los fans de Minecraft lo que les pone es hacer megaestructuras, cuanto más grandes mejor, y da igual que sean monumentos que penes. En este caso lo que han recreado es una Game Boy con el videojuego Tetris y el resultado es gigante a la par que embriagador. (más…)

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Un hombre de Zarautz defeca piezas de Tetris

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[dropcap1]Montxu Rasco[/dropcap1], de cuarenta y dos años de edad y natural de Zarautz, se ha hecho famoso por sus peculiares excreciones. Desde hace cosa de dos semanas, Aitor, excreta por su ano piezas de Tetris, de diferentes tamaños y formas tal y como hemos podido constatar desde .

Los médicos sospechan que una mala digestión podría ser la causa del suceso.[/blockquote]Montxu, al que sus vecinos definen como un hombre de buen comer, comenta que todo empezó tras una semana sin acudir al baño. Tras una copiosa comida en el mesón de su cuñado y un último intento para poner fin al período de sequía marcaron la aparición del curioso suceso que geeks y nerds acuden a contemplar en masa como si de las Caras de Bélmez se trataran.

Montxu posa en su rouloutte de Zarautz

“Estaba ahí, sentado, dando lo mejor de mi, cuando note que tras siete agónicos días por fin iba a salir la cabeza del muñequito. Dí uno, dos, tres empellones y al cuarto me quedé aliviado. Pensé en levantarme y tirar de la cadena, pero noté un cosquilleo que me hizo intuir que la cosa no había finalizado”, comenta Montxu. “Sin embargo esta vez no fue tan sencillo; usé toda mi fuerza abdominal pero la cosa no terminaba de caer, así que me balancée, primero hacia un lado y luego hacia otro hasta que salió todo. Sin embargo la cosa estaba lejos de terminar. Ese fue el peor momento, parecía que no iba a salir nunca, era como si de mi interior estuviera saliendo un cubo…”.

Montxu, asustado por el devenir de los acontecimientos, observó el interior del inodoro. “Había un trozo alargado, otro como con forma de una ese y un polígono de cuatro lados. Definitivamente sí, allí había una línea”.

Decidido a compartir la noticia, Montxu avisó a su mujer e hijos para que vieran la obra de arte y “aunque al principio pusieron algo de resistencia, cuando lo vieron con sus ojos se quedaron tan perplejos como yo”. El extraño suceso se ha repetido con una regularidad espartana. Según Montxu, “la mayoría de las veces son piezas alargadas, al contrario que en el juego real donde abundan la piezas de tres segmentos, pero bueno, así es más sencillo hacer Tetris”.

“Hay días que salen tan bien hechas que no tiro de la cadena, las dejo ahí para seguir jugando otro rato”[/blockquote]La familia se plante ponerse en contacto con Mr. Pajitnov para que contemple su legado y, a lo mejor, hasta que les firme el inodoro, ya que nutridos grupos de curiosos se arremolinan en el portal de su casa a la hora de la siesta para ver como caen las piezas. “Hay días que salen tan bien hechas que no tiro de la cadena, las dejo ahí para seguir jugando otro rato”.

Aunque los médicos sospechan que una mala digestión pudo ocasionar que los excrementos salieran con tan curiosas formas, no descartan que haya algún problema psicológico de fondo tras el suceso. “La excesiva ingesta de carbohidratos unida a cierto factor de riesgo genético pueden influir en la estructura molecular de las secreciones intestinales, todo ello sumado a una personalidad obsesiva-compulsiva orientada hacia los juegos de tipo puzzle que ocasionan que el sujeto excrete formas geométricas. Aunque también podría ser que se hubiera comido unas piezas de Lego”, afirma uno de los doctores consultados. “No. Lo recordaría”, responde Montxu, “y ahora si me excusan, tengo una partida a medias”.