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Fin de año en Bioshock

Precediendo a los acontecimientos de los dos primeros Bioshock, el siguiente cortometraje nos ofrece un punto de vista distinto sobre la historia de la ciudad sumergida de Rapture. En el fondo del submundo un pequeño grupo de splicers han planeado algo que cambiará el curso de la historia y modificará por siempre la visión que Andrew Ryan tiene de la utopía.
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Otro bicharraco de Bioshock Infinite

Resulta curioso que en los dos anteriores Bioshock, en los que estábamos siempre rodeados de agua, no aparecieran sirenas, y si lo hagan en el próximo Bioshock Infinite que se desarrolla en ciudades aéreas. Pues eso, 2K Games y nuestro bizco favorito junto al Dioni, Ken Levine, nos muestran a otro enemigo de los gordos de su próximo exitazo.
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Más bicharracos de Bioshock Infinite

Ken Levine y el resto de amiguetes de Irrational Games siguen empeñados en ponernos los dientes largos con los enemigos que harán las labores de los Big Daddy en Bioshock Infinite. Los tiernos bigardos del día de hoy tienen trompetas en lugar de orejas y una boca siempre abierta en la que entraría hasta un misil. Y sí, misil es un eufemismo de otra cosa ...
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Patriotas motorizados

Ken Levine es un tipo con barba y bizco que hace videojuegos. Videojuegos cojonudos, para más señas. Y por si queréis más detalles es ese señor que habla en el siguiente trailer de Bioshock: Infinite que nos muestra a algunos de los enemigos que nos encontraremos por las alturas. En el aire no hay Big Daddys, pero hay cosas peores: patriotas motorizados con peinado a lo George Washington que portan metralletas.
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Ni los currelas saben el final de Bioshock Infinite

Ken Levine es un señor que mola. Está bizco, tiene una barba que le hace serio candidato a participar en Mujeres, Hombres y Viceversa, pero aún así es un tipo cool. Y si él mola, no os digo nada de Bioshock: Infinite, la que debió ser secuela del genial Bioshock y no ese clon guarruzco que nos ofrecieron en su segunda entrega.